"La última vez que lo vi me contó que había arrendado un bar con su mujer, y que vaya a visitarlo. Era un emprendedor, pero no estaba metido en nada raro", contó el abogado Ricardo Fanlo sobre su cliente, Jorge Matteucci, el comerciante que fue encontrado muerto hace 10 días. El abogado agregó que el comerciante era una persona común, que se dedicaba a realizar actividades comerciales. "No andaba en nada extraño. Sí estuvo vinculado a casas de cambio, realizaba operaciones de descuentos de cheques. Es decir, actividades normales que hacen las personas que se mueven en la City financiera", comentó.

Fanlo representaba a Matteucci en la megacausa en la que se investiga una presunta asociación ilícita dedicada a la obtención ilegal de créditos fiscales, que luego eran vendidos a terceros. Para ello, utilizaban una cadena de falsos proveedores y clientes que emitían facturas apócrifas.

El juez Federal Daniel Bejas le imputó a varios miembros de la familia Molinari los delitos de aprovechamiento indebido de subsidios, obtención fraudulenta de beneficios fiscales, retención indebida de tributos, entre otros. Eduardo Molinari y Guillermo Molinari (padre e hijo) estuvieron presos en Villa Urquiza casi un año y medio.

La investigación había sido iniciada por el ex juez federal Jorge Parache en 2003. Un allegado a los Molinari había denunciado en la Unidad Fiscal de Investigaciones de Delitos Tributarios y Contrabando (Ufitco) a Eduardo Molinari por trabajar junto a familiares y "socios" falsificando sellos y otros documentos para "defraudar al fisco y particulares".

Matteucci figuraba en los registros de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) como productor de otras formas de propagación de cultivos agrícolas (actividad principal) y servicios agropecuarios no clasificados (actividad secundaria). En el expediente de la megacausa se menciona que en el libro IVA Ventas e IVA Compras, Guillermo Molinari era a la vez su proveedor como su principal cliente.

En 2008, Matteucci prestó declaración indagatoria ante Bejas y afirmó que su vínculo con los Molinari era estrictamente comercial y que las operaciones registradas habían existido. Sin embargo, el juez federal ordenó su detención. Estuvo preso durante dos semanas, hasta que salió en libertad luego de prestar una caución real.

Este año, Fanlo había sido notificado del auto de procesamiento de su cliente. La resolución judicial había sido apelada ante la Cámara Federal de Apelaciones. El abogado comentó que iba a llamar a Matteucci por estos días, ya que esperaba que la Cámara fije fecha para que fundamente el planteo. Ante su muerte, la acción penal prescribe.

"Iba a fundamentar que él no tenía vinculaciones, como se venía sosteniendo en la imputación, como supuesto ?prestanombre? del grupo Molinari", explicó Fanlo ante la consulta de LA GACETA. Pero el llamado no pudo realizarse, ya que Matteucci desapareció el sábado 18 cuando se dirigía a cambiar un cheque de $3.000 a un amigo, y luego a unas reuniones sociales para despedir el año. Dos días después, su cuerpo apareció maniatado y con una cinta de embalaje envolviendo su cara. Según la autopsia, había muerto asfixiado minutos después de su desaparición.

La vinculación del comerciante con la megacausa por estafa al fisco es una de las puntas de los tantos ovillos que pretenden desmadejar los investigadores, aunque todavía no encontraron aún ninguna pista que relacione el crimen con el expediente. "La declaración que iba a brindar no agravaba la situación de nadie. Además, el había realizado una actividad comercial, había prestado un servicio y había facturado ese servicio. Nada más", explicó Fanlo.

Luego de que fuera involucrado con los Molinari, la víctima decidió cambiar de rubro y dedicarse a realizar diversos negocios comerciales.

El abogado de Matteucci comentó que había estado con su defendido tres meses atrás. "Allí me comentó del nuevo emprendimiento (en referencia al bar). Yo no tenía conocimiento de que había puesto una imprenta", contó Fanlo.

Confianza
El asesinato de Matteucci tomó por sorpresa al letrado. "Me había contado que estaba emprendiendo varias cosas, pero de ahí a que algo fuera ilegal, no. Si él hubiese sido amenazado, me hubiera avisado. Tenía confianza absoluta conmigo", manifestó Fanlo. "Es raro todo lo que pasó. Una cosa es que haya en el medio el juego, o infidelidades, o ese tipo de cosas. Pero Matteucci no estaba metido en nada de eso", expresó.